jueves, 30 de septiembre de 2010

Músicos, Levitas, guerreros para el Señor

 
 1 Cro 16,4
“David estableció a los levitas que habían de hacer el servicio delante del arca de Yahveh, celebrando, glorificando y alabando a Yahveh, el Dios de Israel.”

Aquí encontramos un pasaje bíblico en el que podemos ver claramente cual es la función de un ministerio de música al momento de estar sirviendo.
Haciendo una pequeña remembranza acerca de quienes eran los levitas, estos eran una tribu que fueron designados para estar al servicio en el templo, cuidaban los utensilios sagrados, los tesoros de la Casa de Dios, ellos se encargaban aparte de servir en el momento del culto, estaban encargados en dar mantenimiento a todo lo referente de la Casa de Dios, entre ellos había sacerdotes, cantores y cantoras por supuesto y porteros, (Núm. 1,50 y sig.) , ellos no tenían tierras como las demás tribus, no tenían tierras como herencia como los demás, su única herencia era el Señor (Num 3,12).
El mismo Señor ha destinado para los Músicos de Dios solo una recompensa y esa recompensa es el mismo Señor, él mismo dijo “los levitas son para mí” es así pues que tu y yo como músicos de Dios, solo tenemos un motivo de servir y nuestra recompensa es la mejor y la mayor, nuestra recompensa es la presencia perpetua de Dios en nuestras vidas. Te das cuenta que tenemos el tesoro más grande que pueda o que pudiera existir, el mismo Señor es nuestra heredad, en agradecimiento a su presencia debemos servirle siempre con el mayor gozo, ya que hemos sido destinados a servirle por siempre, no solo por unos cuantos años, El nos llamo a servirle por siempre (1 Cro 15,2).
En Crónicas 16 vemos como debe de ser nuestro servicio como músicos de Dios al momento de estar al frente del pueblo, vemos tres características principales las cuales nos darán luz para nuestro servicio en la alabanza.

Dice que David estableció a los levitas para el servicio delante del arca de Yahvé, es decir, delante de Dios:

Celebrando
Glorificando
Alabando

Estas tres características deben reflejar nuestro servicio; es el momento de levantarnos como músicos de Dios y pedir estos tres carismas o dones a Dios, el carisma de celebrarle, el carisma de glorificarle y el carisma de alabarle para así servirle como El mismo ha establecido nuestro servicio a través del Rey David.
Somos llamados a Celebrarle.


Celebrar significa:
Hacer fiesta, conmemorar, festejar un acontecimiento, alabar, aplaudir, reverenciar, venerar.

Nuestro servicio necesita estar lleno de celebración contante a Dios, es necesario que volvamos al amor y deseo de servirle a Dios como en el principio, en donde todo era Dios, todo estaba en segundo plano y Dios ocupaba el primer lugar.
Celebrar a Dios es hacer fiesta, es celebrarle con cantos y música que reflejen el gozo que hay en nuestro corazón, festejar el mejor acontecimiento que es el hecho de que Jesús nos salvó y nos regala su presencia a tal grado que el pueblo se contagie de ese gozo y unidos le celebremos en un ambiente de fiesta, de tal manera que esa celebración sea un gozo poderoso y se convierta en una fuerza espiritual ya que el gozo del Señor es nuestra fuerza (Ne 8:10), bien dice la palabra que es “bendito el pueblo que sabe celebrar a Dios” (Sal 89,15).
Que nuestros momentos de oración esten llenos de celebración, para así darle la gloria a Dios.



Glorificar significa: Reconocer y ensalzar a quien es glorioso tributándole alabanzas.

Cuando tú y yo glorificamos el nombre de Dios, estamos reconociendo y ensalzando a aquel que es glorioso y digno de recibir la gloria. Es hacerlo el centro de nuestra vida, es reconocerlo y declararlo el centro de nuestra vida, es tributarle alabanzas. Recordemos que el enemigo no soporta que el pueblo glorifique a Dios, cuando lo hacemos definitivamente el reino de las tinieblas se estremece y es cuando los demonios huyen.
Glorifiquemos a Dios poderosamente tributándole alabanzas.

 Alabar significa: Elogiar, celebrar con palabras.
 En pocas palabras las dos anteriores son un sinónimo de esta ultima, alabar a Dios es reconocer a Dios por lo que el es, aún mas halla de lo que el ha hecho, dice el Papa Juan Pablo II : “de modo especial seguir amando y haciendo amar la plegaria de la alabanza, forma de oración que responde inmediatamente que Dios es Dios, le canta por El mismo, le da la gloria por lo que El es, más que por lo que El hace” (Catecismo de la Iglesia Católica No. 2639)

Imaginémonos que tan poderosa era la forma de celebrar a Dios, la forma en que lo glorificaban y la manera de alabarlo que arrebataban la presencia de Dios y El mismo con todo su esplendor y gloria descendía ante el pueblo. Que tan poderosa era esa alabanza que hasta los oídos de Dios llegaban y Dios mismo se deleitaba con la alabanza de su pueblo y les regalaba su presencia. Todo esto lo hacían repitiendo constantemente una frase muy poderosa: «Porque es bueno, porque es eterno su amor» así lo narra el segundo libro de Crónicas:
“y todos los levitas cantores, Asaf, Hemán y Yedutún, con sus hijos y hermanos, vestidos de lino fino, estaban de pie al oriente del altar, tocando címbalos, salterios y cítaras, y con ellos 120 sacerdotes que tocaban las trompetas; se hacían oír al mismo tiempo y al unísono los que tocaban las trompetas y los cantores, alabando y celebrando a Yahveh; alzando la voz con las trompetas y con los címbalos y otros instrumentos de música, alababan a Yahveh diciendo: «Porque es bueno, porque es eterno su amor»; la Casa se llenó de una nube, la misma Casa de Yahveh”. 2 Cro 5,12-13

Pidamos a Dios el don de alabarle de esta forma, no solo en el servicio sino en toda nuestra vida, que toda nuestra vida sea capaz de arrebatar su presencia y así nuestro servicio sea pleno y lleno de la presencia de Dios.
Hoy en día la Iglesia necesita de ministerios de música con este estilo de vida y esta forma de servir a Dios. La iglesia necesita hoy en día músicos de Dios revestidos de la gracia de Dios, ministerios de música bien preparados en todos los ámbitos, espiritual, musical, social, ministerios que vivan una vida en el espíritu bien pura y santa, que reflejemos a Cristo en toda nuestra vida, la Iglesia necesita de ministerios entregados, que amen a sus comunidades, a la Iglesia, necesitamos ministerios de música valientes en salir a anunciar la buena nueva de Dios, a ser misioneros no solo en nuestra parroquia sino afuera en donde la batalla se esta peleando fuertemente.




Roguemos a Dios para que los ministerios de música seamos punta de lanza en la evangelización de nuestro pais y seamos también instrumentos poderosos para que en cada momento de oración seamos capaces de suscitar la presencia de Dios.

lunes, 20 de septiembre de 2010

El Músico Supremo

Dios,  el Músico Supremo,
ofrece Su Música de Paz.
El hombre, la audiencia divina,
ofrece su receptividad de la paz.


Mis canciones de la Tierra
devotamente me encuentran.

Mis canciones del Cielo
 fervorosamente me iluminan.

Mis canciones de Dios
Triunfantemente me inmortalizan.


Dios es el Músico Supremo. Es Él quien está tocando con nosotros, sobre nosotros y en nosotros. No podemos separar a Dios de Su Música. La Conciencia universal está siendo constantemente tocada por el Supremo Mismo, y se está convirtiéndo constantemente en la Música Suprema. Dios el Creador es el Músico Supremo y Dios la creación es la Música Suprema. El Músico y Su Música nunca pueden ser separados. Su creación está siendo completada. El Músico Supremo siente que sólo está completa  cuando llega a ser conscientemente una con el Supremo, el Creador Mismo. A través de la música, Dios está ofreciendo el mensaje de la unidad en la multiplicidad y también el mensaje de la multiplicidad en la unidad.
La Música es el Sueño de Dios. Dios está soñando en cada momento a través de la música. Su Sueño se llama Realidad cósmica, Realidad universal. Desde el más alto punto de vista, la música no es meramente palabras; no es un concepto ni una idea. La Música es Realidad en su forma más elevada. Dios está tocando la Música suprema en nosotros y a través de nosotros, Sus instrumentos escogidos. Él está tocando en nosotros a Su propia Manera. Él no necesita de instrumentos o palabras humanas para dar a entender Su Mensaje, para darse a entender a Sí Mismo. Esto lo puede hacer en silencio sin tomar ninguna ayuda del mundo del sonido. Dios creó el sonido con objeto de conocer externamente lo que Él es internamente. Internamente Él sabe lo que es, pero si no manifiesta externamente Su Divinidad interna entonces el mundo no puede aceptarle, no puede realizarle. De modo que creó el sonido tan sólo para la causa de Su propia manifestación.


La Música de Dios purifica nuestro cuerpo.
La Música de Dios fortalece nuestra alma.
La Música de Dios acelera la liberación de nuestra vida,
la realización de Dios y la manifestación del amor.

Sé un pionero
en el Mundo de la Música de Dios.
Tu vida de dedicación
puede ofrecer Música de Dios
a muchos corazones receptivos.

La Música de Dios
viene desde el Corazón
de Deleite-Silencio de Dios.
Las Canciones de Dios
vienen desde el Ojo
de Amor-Compasión de Dios.

martes, 14 de septiembre de 2010

El corazón del músico de Dios


A Dios le agrada un corazón dispuesto y apartado para Él. Un verdadero músico de Dios busca día con día a su Creador, busca a Aquél que es fuente y manantial de su vida. Es Dios quien capacita en la intimidad, el corazón de su músico; es Él quien en lo secreto (Mt 6,6), por su infinita misericordia reparte dones a cada uno de sus músicos, a fin de que ellos le rindan alabanza y estén capacitados en distintas áreas (Ef. 1,6).
Estando en la presencia de Dios, el corazón del músico es moldeado según el corazón de Dios, igual que el barro en manos del alfarero (Jer. 18). Al ser separados y escogidos para el ministerio, Dios nos capacita para las siguientes áreas:
  • responsabilidad
  • obediencia
  • disposición
  • orden
  • disciplina
  • diligencia
Acerquémonos confiadamente a la presencia de Dios para ser adiestrados por el maestro (Heb 12). Cuando nos acercamos a Él con un corazón humilde y sencillo (Salmo 24), Él mira nuestro interior y la pureza de nuestra intención (Sal 94,11); Él conoce cada una de nuestras intenciones y ahí en lo secreto nos purifica, nos habla, nos hace reflexionar en cada una de nuestras áreas para que actuemos conforme a su voluntad.
Pienso que los músicos de Dios estamos llamados a esto, a estar en la presencia de Dios. Quisiera hacerte una pregunta: ¿actualmente, qué tanto estás buscando la presencia de Dios en tu vida? Lo que te puedo decir es que ya, desde este momento, se refleja en tu vida; se esta reflejando ya, desde ahora, en tu canto, en tu música esa búsqueda nula o abundante de Dios.
Vivimos en un mundo que parece ir muy de prisa y que no nos da tiempo para la reflexión. Tenemos muchas ocupaciones, infinidad de actividades; pero Dios me ha dejado muy en claro que si mi corazón es para Dios podremos responderle en obediencia, disposición, orden, disciplina, diligencia.
¿Tu corazón está dispuesto para Dios?, ¿tu corazón está apartado para Él?, ¿es de Él?; cuestiónate en este momento si de verdad tu vida es de Dios. A nuestro Señor le agrada un corazón totalmente dispuesto, no sólo un corazón que le pertenezca por momentos, mientras encuentro otra cosa, o mientras está este o aquel compromiso, o aquel retiro o concierto o presentación. A Dios le agrada un corazón para TODA LA VIDA, un verdadero corazón de un músico de Dios, se entrega para TODA LA VIDA.
Por todo esto, te invito a que reflexionemos en nuestro crecimiento en estas aéreas:

Responsabilidad: qué tan responsable estoy siendo en mi relación con Dios; qué tan responsable he sido si Dios me ha confiado un ministerio, me ha apartado, me ha elegido, me ha escogido y me ha invitado diciéndome VEN, quiero usar tus manos. Dios no necesita nuestras manos, lo que Él quiere es usar nuestras manos; usará nuestras manos para que su gloria y su reino sea manifiesto en las naciones, en tu comunidad, en tu ministerio, en tu vida. Hermano, es necesario que los verdaderos músicos de Dios nos afanemos en ser responsables en todas las áreas de nuestra vida para que podamos ser testigos y dar testimonio de que Dios está vivo y reina por siempre.

Obediencia: esta área es muy complicada para muchos de nosotros, ya que cuando nos toca obedecer, en verdad batallamos. Recordemos que somos muy atacados por el enemigo y en esta área somos muy débiles y probados; ya que se nos dificulta acatar una orden de nuestros superiores, o coordinadores. A los músicos se nos toma como rebeldes, que no sabemos obedecer, que hacemos lo que se nos viene en gana; pero en este tiempo no podemos ser así ya más, ya que “el que esta en Cristo es nueva criatura y las cosas viejas ya pasaron” (2 Cor 5,17). O como también dice su palabra: “más entre ustedes no será así” (Mat 20,26).
Necesitamos doblegar nuestro corazón y pedirle mucho a Dios en oración, humildad para acatar las órdenes de quienes nos coordinan. Reflexionemos que en realidad a quien no estamos obedeciendo es a nuestro Dios. No le obedecemos cuando nos pide que dejemos o hagamos alguna cosa o sacrificio; no lo hacemos y desfallecemos a la primera. En verdad el que es obediente de corazón a Dios acepta a quienes Él mismo nos dio como superiores (Fil 2,3). Seamos obedientes siempre y así daremos testimonio de una verdadera comunión con Dios y con los hermanos.

Disposición: en esta área no sólo me refiero a estar dispuesto al servicio, sino más bien, estar dispuestos a buscar a Dios en todo tiempo, (Sal 34,2 y Sal 62,9). Cuando las cosas van mal o cuando las cosas pintan de maravilla, busquemos a Dios y así escucharemos su voz, y eso nos dará la disposición para servirle en todo tiempo. Necesitamos estar dispuestos a reunirnos a orar, a ensayar, a leer su palabra; a ser como Timoteo, dispuestos a dar testimonio (1 Tim 4, 11-14), compartiendo, enseñando, preparándonos.
Hoy en día necesitamos músicos dispuestos a enseñar, compartir, preparar a los que apenas comienzan o no conocen. Me ha tocado ver que en muchas comunidades a hermanos que saben tocar algún instrumento o tienen una buena técnica para orar o estudiar la palabra, y que no lo comparten con los más pequeños; con aquellos que tal vez están más dispuestos que nosotros pero que necesitan una guía. Me ha tocado ver como ministerios con músicos preparados no enseñan a los demás, todo por “falta de tiempo”. Siento que más bien podría ser falta de disposición. Hermano, si tú eres uno de estos músicos preparados, recuerda que ese don maravilloso te lo ha dado Dios, y Él quiere que lo pongas en práctica y a disposición de la comunidad. Recuerda que tus talentos serán mayormente favorecidos cuando los pongas a disposición de los hermanos, y que los carismas o dones son para la comunidad y no para servicio personal.

Orden: ser ordenado es una tarea difícil, más para aquellos que nunca lo han sido. Tener un orden en nuestra vida se compara como el buen orden en las asambleas (1 Cor 14); hacer todo en su tiempo con dedicación y decoro, darle tiempo a cada cosa es estar en un buen orden; si es tiempo de orar, oremos; de ensayar, ensayemos; de meditar, meditemos. Tener una agenda no nos vendría mal, para ordenar nuestros compromisos. Es importante también ser ordenados en nuestros tiempos de oración, tener una hora fija para orar, para estar con Dios, para visitar a los hermanos, etc. Tener un orden como la misma liturgia nos enseña, un orden como la misma eucaristía lo tiene; no ser desesperados y querer hacer y deshacer todo a la primera. Seamos pues ordenados en todas las áreas de nuestra vida, incluidas nuestra casa y nuestro trabajo.

Disciplina: Necesitamos tener el valor suficiente para ser disciplinado en todas estas áreas; oremos mucho para que Dios nos dé este don en nuestra vida. Arrebatemos a Dios este don para no fallar más por motivo de indisciplinas en nuestro servicio, en nuestra vida.

Y por último, diligencia: el diccionario es muy claro en la definición de esta palabra y es: Diligente. (Del lat. dilĭgens, -entis). adj. Cuidadoso, exacto y activo. 2. Pronto, presto
   
  Cuidadoso
  Exacto
  Activo
  Pronto
  Presto
  Ligero en el obrar.

Estas pequeñas características nos pueden redondear y caracterizar como buenos músicos de Dios. El ser cuidadosos en nuestra vida con Dios, en nuestra espiritualidad, el ser exactos en el obrar, el ser activos y darle dinamismo a nuestro ministerio, ser prontos al servicio, prestos para ayudar al hermano.
Hermanos músicos de Dios, el estar en su presencia es traer grandes beneficios a nuestra vida, sólo basta entrar confiadamente a su presencia y dejarnos bañar por sus infinitas bendiciones que el mismo tiene para sus músicos

Concierto Seonane & Troia, por primera ver juntos en Py

viernes, 10 de septiembre de 2010

Sugerencias para Ministerios de Música Católicos sobre la Liturgia


"El que canta ora dos veces" - San Agustín
A continuación se presentan una serie de sugerencias y recomendaciones para los ministerios musicales y encargados de los cánticos durante la liturgia. Estas recomendaciones están basadas principalmente en documentos de la Iglesia Católica y, si me lo permiten, de mi propia experiencia. Es muy importante entender que los siguientes son solo recomendaciones y sugerencias; no es un reglamento. Cada ministerio musical puede adaptar estas recomendaciones de acuerdo a la realidad de su parroquia o comunidad.
Comunicación con del sacerdote
Como verán, muchas sugerencias aquí presentadas muestran la necesidad de un consejero o mentor para consultar en caso de duda. El sacerdote, como líder espiritual de la comunidad, puede ser la persona más adecuada para ofrecer asesoramiento. En caso de que el sacerdote no esté disponible para contestar una pregunta o duda, consulten con una persona educada en la fe y doctrina católica.
Estudiar y entender la posición de la Iglesia Católica con respecto a la música durante la Liturgia
Existe un gran número de documentos escritos por especialistas y doctores de la Iglesia Católica sobre la función de la música en la liturgia. El Catecismo de la Iglesia Católica, en la sección Canto y Música, nos dice que la música es “un tesoro de valor inestimable”, y es “parte integral de la liturgia solemne”.
Profundizar el mensaje escrito en el catecismo logra que la misión y manera de obrar del ministerio musical en la liturgia se clarifique. Como recomendación adicional, los ministerios musicales deberían tener al menos una reunión anual para repasar documentos de la Iglesia Católica sobre la música.
Algunos documentos importantes lo son:
El Catecismo de la Iglesia Católica
Constitución Sacrosanctum Concilium sobre la Sagrada Liturgia
La Nueva Instrucción General del Misal Romano
La Música en el Culto Católico
La Música Litúrgica Hoy


Conocer el Tiempo Litúrgico
La Santa Iglesia celebra la historia de la salvación a lo largo del año. Conviene seleccionar los cánticos teniendo en cuenta el tiempo litúrgico para así acentuar el carácter solemne de la celebración. A continuación aparecen algunos recursos en el Internet con información sobre el Año Litúrgico:
Calendario Litúrgico
Calendario Litúrgico Interactivo (seleccione el enlace que dice "Año litúrgico")
Año Litúrgico (Página de El Vaticano)
Sobre cuando celebrar (Catecismo Católico)

En ciertos tiempos del año litúrgico se omiten partes de la misa y esto puede afectar a la participación del coro. Por ejemplo, la oración de El Gloria durante la Santa Misa se omite durante el tiempo de Adviento y Cuaresma. La siguiente tabla muestra algunos de estos cambios:
vación
Tiempo
Observación
Adviento
Se omite el Gloria
Celebración de Navidad
Se canta el Gloria acompañado de
campanas
Cuaresma y Semana Santa
  Se evitan cánticos que canten.
        "Aleluya" (en especial la aclamación antes del Evangelio).
       Se omite el Gloria.
       Predominan los cantos de penitencia, conversión y esperanza.
      Se recomienda terminar la Santa Misa en silencio.
Viernes Santo
Servicio especial; no es una Misa
Tiempo Ordinario
Cantos que acompañan las lecturas

Conocer el calendario de su parroquia
Aún cuando las celebraciones se rigen principalmente por el Año Litúrgico, puede ser que en su comunidad celebren actividades fuera del tiempo. Por ejemplo, la misa dedicada al Santo Patrón, misas especiales (primera comunión,  confirmación, boda, etc.). Conocer las actividades extraordinarias con anticipación permite seleccionar cánticos adecuados. Para esto es muy importante que quienes coordinan el ministerio musical participen activamente en las reuniones en donde se planifica la liturgia y el calendario.
Leer y meditar las lecturas correspondientes a la liturgia
El catecismo nos dice que los textos destinados al canto sagrado deben tomarse principalmente de la
Sagrada Escritura. Cuando los cánticos se seleccionan de acuerdo al mensaje de las lecturas de la liturgia, se cumple la función de la música en la acción litúrgica.
Conocer la estructura de la Liturgia
Cada cántico tiene su momento durante la liturgia. Cuando seleccionamos los cánticos considerando el lugar que ocupa en la liturgia podemos acentuar el carácter solemne de la celebración, como dice el catecismo. Por ejemplo, el cántico durante la comunión puede ser uno de meditación.
Conocer al celebrante
La estructura de la liturgia depende fundamentalmente del sacerdote o celebrante. Cada celebrante tiene un estilo único o personalidad que puede influir a la hora de celebrar la liturgia. Por ejemplo, algunos celebrantes prefieren que se canten algunas de las oraciones de la Santa Misa, otros que se lean.
Coordinen con el celebrante para determinar las partes de la liturgia que serán cantadas.
Es posible que en ocasiones el celebrante no sea el habitual. Cuando esto ocurra, conviene hablar con el celebrante antes de comenzar la celebración para conocer sus preferencias.
Sugerencias adicionales sobre los cánticos para la Liturgia
Siempre seleccionen cánticos de los cuales la mayoría sean conocidos por el pueblo
Al escogerse cánticos conocidos por el pueblo se facilita la participación de la asamblea que celebra, objetivo básico del ministerio musical. Así pues, eviten que la mayoría de los cánticos sean nuevos o desconocidos para el pueblo. La mejor manera de hacer que el pueblo aprenda cánticos nuevos es repitiendo el cántico en otras ocasiones siempre que sea posible.
Una alternativa muy práctica para evitar la monotonía o hastío debido a utilizar los mismos cánticos durante tiempo prolongados, es cambiar el ritmo al cántico, de lo que hablaremos a continuación.
Sobre adaptar ritmos a los cánticos
El catecismo nos dice que debemos fomentar el uso de la expresión cultural mediante la música. Es decir, nos sugiere utilizar ritmos típicos del pueblo que celebra. Cada pueblo tiene sus propios cánticos populares de alabanza a Dios propios para la liturgia, los cuales se deben conservar como un tesoro cultural.
Es posible identificar cánticos a los que se les pueden adaptar diversos ritmos. Cambiar el ritmo de un cántico debe hacerse con cuidado para que no se pierda el sentir que su autor pretende. El buen gusto y el sentido común cristiano deben servir como guías. Además, es posible que ciertos ritmos sean considerados de mal gusto y hasta ofensivos al oído de algunas personas, en especial para las personas conservadoras. Eviten cambiar la letra. Los cánticos aprobados para la liturgia tienen valor evangelizador y cambiar la letra puede resultar en la pérdida de dicho valor. En caso de duda, consulte al sacerdote o alguien capacitado.
La misión del ministerio musical durante la Liturgia es dirigir al pueblo que celebra
La Liturgia celebra a Cristo, quien está presente en el sacrificio de la Misa, en el ministro, en las especies eucarísticas, en los Sacramentos. El ministerio musical facilita este encuentro del pueblo con Cristo.
El punto más importante es evitar que el coro se convierta en un espectáculo, opacando la razón de la Liturgia. El coro no está en concierto o en un show, si no que dirige al pueblo para celebrar a una sola voz.
En caso de duda, verifiquen el valor litúrgico del cántico
Es un error grave cantar durante la liturgia cánticos que vayan en contra del dogma o la doctrina de la Iglesia Católica. En ocasiones surge música popular muy bonita dedicada al amor, al prójimo, etc. Sin embargo, dichas canciones no son necesariamente apropiadas para la liturgia. Es recomendable que los cánticos sean escogidos de un cancionero debidamente aprobado por la Iglesia Católica o provengan de una fuente de confianza. En caso de duda sobre el contenido litúrgico de un cántico, consulten con el sacerdote o alguna persona capacitada.
Toda canción original debe tener la aprobación del sacerdote antes de ser cantada durante la Liturgia.
El Internet es una herramienta muy útil para el músico católico que busca ayuda o consejo. Existen foros donde músicos católicos intercambian ideas, experiencias y consejos. Algunos de estos foros son:
Música Católica
De Música Católica
Dei Music

Practicar y practicar
"La practica hace al maestro."
Hay una sugerencia muy importante que se deriva de este punto: Eviten la improvisación. Canten los cánticos tal y como los ensayaron. Existen varias razones para esto.
Primero: al improvisar siempre se corre el riesgo de cometer errores, no importa cuán bueno sea el músico o cantante.
Segundo: es común encontrar en el coro personas que no sean músicos profesionales y dependen del ensayo para asegurar su desempeño cantando. Cualquier variación a lo ensayado puede causar que estas personas cometan errores.
Tercero: Por último, en ocasiones es necesaria tener la regla de "el que no ensaya, que no cante". Esta regla, aunque un poco fuerte, es precisamente para evitar errores durante la celebración litúrgica. Quien no fue al ensayo está más propenso a cometer errores debido a que deberá improvisar. Esta regla se debe conversar para que su razón esté clara en las personas que forman el ministerio musical. Así todos entenderán su valor y nadie se sentirá ofendido cuando tenga que ser implementada. Variantes a esta regla es aplicarla solo a cánticos nuevos o que no se tocan a menudo.

 Articulo tomado de: http://www.jyestudio.com/documentos/sugerencias_liturgia.pdf

jueves, 9 de septiembre de 2010

La Punta de Lanza.


EL MINISTERIO DE MUSICA, es punta de la lanza, pero una punta fina, penetrante, que abre la brecha y que no tiene nada enfrente que le resista, con la música viene el poder de Dios. Esa punta de lanza penetra los corazones mas endurecidos, no solo en las emociones que la música agradable produce, es el poder de Dios, la presencia del Espíritu Santo, la presencia de los ángeles en la música.
En la música de Dios están los ángeles, y los ángeles van en esa punta aguda de la lanza, ellos penetran los corazones, no es la emoción de la música, no es la belleza del encantamiento de los acordes….es el poder de Dios, son los propios ángeles que van abriendo camino y abriendo los corazones de aquellos que escuchan.
La música es una punta de lanza, el ministerio de música es la punta de lanza, después de que la punta de lanza entra, el resto de la lanza entra, inclusive hasta traspasar por completo , como sucedió con el corazón de Jesús, la punta de la lanza entro y entera se clavo, abrió una brecha en el corazón de Jesús, no fue un cuchillito, fue una lanza que entro y abrió la brecha en su corazón, y esa brecha estará abierta eternamente.
La música abre la brecha de los corazones de las personas para que el poder de Dios entre y las transforme, por eso los ministerios de música no pueden ser solo un enganche para que la gente se sienta mas dispuesta a participar, o para llenar un momento de ocio.
Los músicos deben entender lo que quiero expresar, “el ministerio de música, es el ministerio de música”, es la punta de lanza para penetrar los corazones, para preparar el ambiente de la acción del Espíritu Santo, para llenar el lugar donde la música de Dios es cantada con la presencia de los ángeles, cuando se canta la música de Dios los ángeles vienen, los ángeles cantan y alaban.
Mientras haya adoración y alabanza de los hombres, ahí estará sucediendo la alabanza y adoración de los ángeles, habrá ambiente y espíritu de alabanza y adoración. Tal vez no haya sucedido todavía el kerigma propiamente dicho, pero las transformaciones ya ocurrieron en el grupo de oración, o el retiro o en el encuentro etc., por que había en el ambiente el espíritu de alabanza y adoración, quien creo ese ambiente fue el ministerio de música.
El poder de Dios se manifestó y aunque no se haya dado el kerigma a las personas, ellas fueron tocadas, se sienten muy tocadas y preguntan, que hago ahora hermanos? Para donde voy? , Que pueden hacer por mi? , por que no aguanto mas esta vida!!
Estamos seguros de que esto va a suceder, por eso el Señor quiere enseñarnos, El quiere mostrarnos el camino que debemos seguir. El te va a instruir fijando sus ojos de Padre en cada uno con amor y ternura.
 
Padre Jonas Abib (Fundador de la Comunidad Cancion Nueva,)

miércoles, 8 de septiembre de 2010

El Apoyo Mutuo

Hablábamos de no ser egoístas con nuestras canciones y con lo que aprendemos y con lo que hacemos, tanto para los cristianos en general como para los músicos en particular, el único digno de alabanza y adoración y el único que debe ser exaltado es Dios y nadie más; ahora a raíz de esto y para esto Dios nos otorga un carisma y este es nuestro deber hacerlo crecer, buscar como formarnos en él y cómo hacerlo dar fruto, lo importante es que no estamos solos siempre hay gente con más experiencia que nosotros y siempre hay quienes poseen menos experiencia. Para los que poseen experiencia, nunca debemos cerrarle la puerta a alguien que nos pida ayuda, un consejo o simplemente alguna palabra de aliento, es más debemos ser acogedores, abiertos, buenos guías, sedientos de comunicar lo que sabemos y dar todo lo que esté a nuestro alcance para ayudar a los más jóvenes en este ministerio de la música católica, aquí no existe la competencia, al contrario mientras más seamos mejor, lo importante es que los que seamos, seamos buenos hijos de Dios y buenos servidores y la única forma de que otros lleguen a serlo es a través de la enseñanza y de la tutela que los más experimentados le podamos entregar y de las oportunidades que podemos brindar, invitarlos conversar a orar y lo más importante a cantar.

Para los que tenemos menos experiencia, nunca olvidemos que preguntando se llega a Roma, cada vez que veamos un músico con más experiencia, preguntemos, pidamos consejos, orientaciones, ayuda, etc. no dejemos de buscar como aprender, investiguemos, leamos todo lo que nos puede servir para crecer en nuestro ministerio y en nuestra espiritualidad; nadie nace sabiendo y cada día nos damos cuenta de que sabemos menos, ahora según tu entrega a Dios, tu confianza y tu cercanía a él, el Espíritu Santo te regala enseñanzas y sin darte cuenta de pronto sabes cosas que no sabías y que te ayudan a crecer en este camino, esto no es magia, eso es el poder de Dios y es una muestra de el amor que te tiene; pero por lo mismo como todo lo que aprendes es un regalo de Dios así mismo, debes tu también debes enseñar, sin esperar nada a cambio.

Animo!!! Que el Rey de Reyes, en Nombre de Jesucristo y por el poder del Espíritu Santo guíe nuestros corazones y nos bendiga para siempre y por siempre y que la Santísima Virgen María, nos proteja e Interceda por nosotros, Amen.

martes, 7 de septiembre de 2010

El alimento del músico católico

No solo para el músico, sino que para todo cristiano existen ciertos alimentos espirituales que debe consumir con frecuencia, para mantener una dieta balanceada y así tener la fortaleza y el vigor que se necesitan para el combate, estos son:

1. Eucaristía: Asistir a misa y comulgar, lo óptimo es todos los días o lo más posible y obviamente no faltar a la misa del día domingo y a las de precepto, además si es posible trata de cantar en alguna misa.

2. Confesión periódica: Hasta el más santo peca siete veces al día. Los que dicen que se confiesan con Dios directamente, son los primeros que deben ir a confesarse o de lo contrario pueden empezar a buscarse alguna otra Iglesia light que acepten esa aberración; porque los católicos verdaderos sabemos que el mismo Jesucristo instituyo la confesión, -lo que ustedes aten en la tierra quedara atado en el cielo, lo que desaten, quedará desatado- (Mt 16, 19)

3. Adoración al Santísimo: Este es un momento de intimidad con Dios, que nos llena el corazón y nos ayuda a creer cada día más en El. El milagro más grande que tenemos como Iglesia Católica es la presencia real de Cristo en la Hostia Consagrada; nuestros ojos muchas veces nos engañan, pero es real, ese pedacito de pan es el Señor.

4. Oración Personal: Jesús en varias ocasiones se retiraba a orar en soledad, la oración personal es el momento en el cual uno entra en contacto con Dios en privado, para contarle tus cosas, alabarlo, pedirle, leer la palabra, darle gracias y porque no, si es necesario reclamarle.

5. Oración del Rosario: María es nuestra intercesora, nuestra madre y nuestra mejor aliada, mantenernos a su lado no cuesta nada, si somos fieles al Rosario ella siempre será la primera en ayudarnos en los momentos de dificultad y cuando le queramos pedir algo al Señor de seguro también estará ahí para interceder por nosotros.

6. Leer la Palabra del Señor: Toma tu Biblia, que esta nunca te falte, llévala contigo a todas partes y una vez al día como mínimo, encomiéndate a Dios y pídele que te hable, cierra tus ojos y di de corazón -habla Señor que tu siervo escucha- y abre tu Biblia donde sientas, lee, aun que no entiendas y luego medita lo que leíste o lo que normalmente llamamos el ECO de la PALABRA, aquello que resuena en tu corazon, esto te alimentará y te formará.

7. Cántale al Señor: Cantar es lo que sabes hacer mejor y es el carisma que el Señor te regalo, úsalo también para cantarle a él en la intimidad, para esto utiliza cantos en los cuales le digas que le amas, que le alabas o que se yo, pero no dejes nunca de hacerlo, el es feliz escuchándote y cada vez que haces esto el siempre te bendice, más aún te aseguro que él es tu fans número uno; si no eres cantante, pero eres músico, no importa toca tu instrumento para el Señor.

viernes, 3 de septiembre de 2010

La espiritualidad del músico II

Ser Profetas
En la Biblia, si leemos en el antiguo testamento a Isaías, Jeremías, si leemos sobre Ezequiel o sobre Daniel, encontramos que todos ellos tienen cosas en común; las mismas que podemos encontrar en el nuevo testamento cuando leemos las hazañas y las cartas de Pablo y las de Pedro, estas mismas características las podemos ver inclusive en Juan Bautista y en el mismo Jesús.
Fe en Dios, Amor a Dios y a su misión, valor ante la adversidad y lo más importante, nunca guardaron silencio cuando debían anunciar y denunciar; todo esto se resume en una palabra: -Radicalismo-.
Todos los nombrados vivieron en periodos de tiempo difíciles en los cuales por mantener firme su misión, inclusive ponían en peligro su propia vida, no en vano Juan, Pedro y Pablo, murieron mártires.
Hoy nosotros músicos católicos, estamos llamados a ser profetas, tal como Juan el Bautista, -Una voz grita en el desierto… (Mc 1, 3) estamos llamados a anunciar la Buena Noticia y lo más difícil a denunciar el mal.
La verdad es que nosotros también vivimos en un periodo de tiempo difícil en el cual muchas veces es mejor guardar silencio para evitar que otros se enojen, se sientan o nos critiquen, sin embargo, ¿qué diría la Biblia si Juan hubiese preferido haber sido más suave en sus palabras o si Isaías, hubiese guardado silencio para no molestar con sus predicas a sus contemporáneos, o si el mismo Pablo, hubiese decidido ser más suave en sus cartas y predicas para que no le persiguieran?. Es más ¿qué sería del Cristianismo si el mismo Jesús no hubiese levantado la voz tal como lo hizo?
Hoy Profetas afónicos hay mucho; Cristianos que por vergüenza o por temor guardan silencio, que prefieren vivir con el mal y con el error de sus hermanos y contemporáneos a denunciarlo y combatirlo; que pasaría si en una guerra los soldados decidieran no ir al combate o al enfrentarse al enemigo, huyeran o se escondieran para evitar el combate; de seguro ese ejército nunca ganaría una batalla y es más, nunca ganaría una guerra.
Radicalismo Cristiano 
El radicalismo es el modo extremado de tratar ciertos asuntos; si vamos a ser profetas seamos tal como lo fueron los que están en la Biblia, Radicales; sin importarnos el que dirán, el mal existe y domina el mundo y cada día avanza con mayor fuerza, podemos ver con tristeza que inclusive nuestra propia Iglesia a sido atacada por este, tanto dentro como fuera; frente a esta situación la reacción de la inmensa mayoría de los cristianos a sido, -Guardar silencio- y es más, muchos de los que se consideraban como tal, en vez de defender a su madre Iglesia, le dieron vuelta la cara…¿holaaaa?, ¿qué está pasando? ¿Estaremos cayendo en la típica frasecita mediocre: -si no puedes contra ellos, únete-? 
El músico católico, dentro del ejército de Cristo, es de las unidades de elite, pues nuestra tarea está en combatir inserto en el campo del enemigo; y estas unidades se caracterizan por su determinación al actuar, por lo radical de sus acciones y por su excelente preparación.
¿Intérprete o músico?
Existe una sutil diferencia, pero fundamental entre ser un intérprete de música católica o ser un músico católico. El intérprete de música católica es un individuo cualquiera que sabe algo de música y que así como interpreta música secular, también interpreta música católica; sin un compromiso mayor o inclusive una espiritualidad que le acompañe; simplemente es un artista. El músico católico, es un servidor, para él la música no es tan solo arte, es más, es una herramienta para salvar almas, es una misión confiada por Dios, es una excusa para anunciar el evangelio y un arma poderosa para expulsar el mal y disipar las tinieblas. El músico católico es un artista, pero un artista para Dios; más aún, este no solamente es músico, sino que lleva una espiritualidad que lo avala como cristiano, que lo mantiene en el camino correcto y que le permite anunciar el mensaje de Dios, o sea ser un puente entre Dios y los hombres, un profeta.  
Ahora, ¿que eres tú?, ¿un músico católico o un intérprete?.