martes, 31 de agosto de 2010

La Unción


Dios por medio del Espíritu Santo, Derrama sobre nosotros su unción, por la cual recibimos Carismas que nos preparan para la lucha espiritual en la cual nos vamos a ver involucrados, nuestra unción la debemos cuidar con celo y debemos sentirnos orgullosos de esta, pues es la que nos hace verdaderos soldados de Cristo. Existen cuatro cosas que nos hacen perder la unción:

I.- Tentar a Dios: En otras palabras es desconfiar de él, de su poder, desconfiar de lo que nos ha dado, de lo que nos ha regalado o de lo que nos ha dicho; Ejemplo cuando Moisés en el desierto de Sin en vez de golpear la roca una vez para que saliera agua, lo golpeo dos veces (Números 20, 1; 13).

II.- Murmurar: Murmurar es levantar falsos testimonios sobre otra persona, en otras palabras es pelear, con el afán de destruir a alguien, calumniar, etc...

III.- Idolatrar: La idolatría es todo aquello que le hace sombra a Dios, hasta las cosas más pequeñas, hacerle sombra a Dios es cuando uno en vez de colocar la confianza en él, la coloca en otra cosa, ejemplo, el hecho de leer el horóscopo, aun que sea por diversión, quitarle a Dios la prioridad en mi vida, con el trabajo, con un hobby. Amar más a otra cosa que a Dios, a la pareja, a la familia. Como un buen indicio de que algo le hace sombra a Dios, es cuando me duele desprenderme de “el o ella” por Dios.

IV.- Fornicar: Es engañar a Dios, se puede dar en dos sentidos, Sexual, gozar de placeres sexuales, fuera del matrimonio, la fornicación no es solo la penetración, también entran aquí las caricias en busca de placer; nuestro cuerpo es Templo del Espíritu y si no lo cuidamos, estamos engañando a Dios. La otra forma de fornicar es cuando engañamos a Dios con otros dioses practicando un culto a otra cosa que no sea Dios, como el Yoga.

Consideraciones Finales

Por último debemos tomar en serio esto de ser músicos católicos, así como el deportista se hace una hora al día para entrenar, el estudiante  para estudiar, nosotros debemos hacernos una hora al día para orar y practicar.
Así como el soldado debe cumplir con ciertos reglamentos, nosotros soldados de Cristo también, para los soldados está prohibido acudir a ciertos lugares donde su uniforme puede ser manchado o ellos corren peligro, para nosotros también, no olvidemos que hay lugares que nos pueden perjudicar.
Seamos radicales en lo nuestro, cuidemos nuestro cuerpo, evitemos los excesos, luchemos por dominar nuestras pasiones. Somos libres, usemos bien nuestra libertad.
Por último, no olvides que somos Católicos y que hay cosas que nos hacen crecer, nos fortalecen y nos llenan: La misa diaria, la confesión periódica, la oración del rosario y la oración personal en todo momento, lugar y ocasión.

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